jueves, 23 de marzo de 2017

EL SANTÍSIMO CRISTO DE PASIÓN Y MUERTE SE EXPONE EN DEVOTO BESAPIÉ


La Hermandad de Pasión y Muerte se encuentra celebrando esta semana el quinario en honor a su crucificado titular, que está expuesto en devoto besapié cada tarde al finalizar estos cultos. Además, este año como novedad, los devotos que lo deseen podrán besar también sus pies durante toda la jornada del próximo sábado, tanto por la mañana como por la tarde. El domingo, finalmente, será la función solemne.
Para estos cultos, el Cristo de Pasión y Muerte está en el lado derecho del presbiterio de la Parroquia de Nuestra Señora del Buen Aire, tumbado ante una tela de damasco de color negro. Una estructura cubierta con el mismo tipo de tela mantiene los brazos de la cruz a una importante altura, y junto a ellos, hay cuatro guardabrisones cedidos por la Hermandad de San Diego de la localidad de San Nicolás del Puerto. Cada uno de ellos se eleva sobre sendos pies de color negro y base cuadrada decorados con pintura dorada con el emblema de Jesucristo en el centro de una gran orla.
Entre cada pareja de guardabrisones vemos sendas jarras de la propia hermandad trianera sobre pies de madera dorada y con claveles malvas salpicados de estátice. Estas mismas flores las vemos en la base de la cruz, donde también se sitúan un sudario, una corona de espinas y el titulus crucis, con la inscripción INRI.
Finalmente, completa el altar del besapié la presencia de dos faroles de mano que la Hermandad de San Gonzalo utiliza en su procesión eucarística colocados en el suelo, sobre la alfombra en la que se expone el Santísimo Cristo de Pasión y Muerte.
Por su parte, Nuestra Señora del Desconsuelo y Visitación está situada ante el altar habitual del crucificado, que está ocupado por una cruz con un sudario. Flanquean a la dolorosa dos candeleros plateados con cera blanca, mientras que a sus pies hay un centro floral compuesto de claveles blancos y antirrhinum.

























miércoles, 22 de marzo de 2017

"PEREGRINO". MANUEL MARTÍN NIETO, ESCULTOR-IMAGINERO


Tras la exposición de "Estrenos y restauraciones" clausurada el pasado domingo, el Círculo Mercantil e Industrial acoge ahora "Peregrino", una muestra de obras realizadas por el imaginero moronense Manuel Martín Nieto, joven artista nacido en 1978.
Este artista fue aprendiz del tallista Manuel Guzmán Bejarano, así como de los imagineros Manuel Hernández León y José Antonio Navarro Arteaga antes de establecerse en su propio taller en Morón de la Frontera, donde llevó a cabo sus primeros encargos, que fueron dos imágenes para su localidad natal: el Cristo de la Agonía en el Huerto y la Virgen del Rosario. A partir de ahí, comenzó a tallar obras para diferentes puntos de Andalucía, del resto de España e incluso de América.
La exposición se inicia en el patio del Mercantil, donde encontramos en primer lugar las imágenes de las Santas Justa y Rufina de la parroquia trianera del mismo nombre, de madera de cedro real policromadas al óleo. Poseen anatomizados el busto, las manos y las piernas desde las rodillas hasta los pies.





Junto a las santas alfareras de Triana, vemos varios bocetos en terracota del Cristo de la Fe, Pilatos, un sayón flagelante, el misterio de la Piedad, San Juan Evangelista y otro Cristo junto a una talla secundaria.





Pasamos a la sala que alberga todo el grueso de la exposición y en el centro hay dos imágenes de Cristo. La primera de ellas, que es la que da nombre a la muestra con su advocación, es el Santísimo Cristo Peregrino, de madera de cedro policromada al óleo. Martín Nieto comenzó a tallarlo en 2010 tomando como inspiración el Cristo flagelado y recogiendo su túnica de la Iglesia de la Clerecía de Salamanca, obra de Luis Salvador Carmona. Se ha concluido este mismo mes de marzo y hay que indicar que el estofado y policromado de las vestiduras y de la columna es obra del pintor Manuel Peña Suárez.











A su lado, se encuentra el Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia, igualmente de madera de cedro, realizada para una localidad cordobesa que no se especifica en la exposición. Se trata de una recreación del natural y representa el momento previo a la crucifixión de Jesús. De nuevo, Manuel Peña se ha ocupado de la decoración pictórica de los paños que cubren la desnudez del Señor.






Recorremos ahora las paredes de la sala de izquierda a derecha y nos encontramos en primer lugar con una pequeña imagen de la Divina Pastora.


A continuación, vemos un busto de Santa Ángela de la Cruz.


Junto a él, hay un boceto en terracota y en miniatura de un misterio de la Flagelación, formado por dos flagelantes, tres soldados romanos y un miembro del sanedrín.



A lo largo de la muestra vemos cinco cartelas, pertenecientes al paso de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder de San Fernando. Son todas de madera de cedro real policromadas al óleo y representan diferentes escenas bíblicas: la entrega de los diez mandamientos a Moisés, la transfiguración, la adoración de los Reyes Magos, la creación y el sacrificio de Isaac.






Continuamos con dos bocetos, uno de Jesús de la Salud de Alicante, y otro de San Juan Evangelista.


A su lado, los bocetos de un Ecce Homo, otra imagen de San Juan y el Cristo de la Sentencia, entre pequeñas tallas de la Inmaculada y de San Juan Bosco.






De nuevo vemos a San Juan Bosco, ahora en un busto, acompañado de un boceto del Cristo de la Sed de Sanlúcar de Barrameda.



Seguimos con una dolorosa, vestida, como el resto de las que forman parte de la exposición, por Antonio Bejarano.



A su lado, vemos el boceto en terracota policromada del Santísimo Cristo de la Agonía en el Huerto, de Morón de la Frontera, entre bocetos de Simón de Cirene y San Juan Evangelista.





Vemos ahora otra dolorosa de Martín Nieto.



A continuación, se muestran varios bocetos unidos: uno de un Cristo de la Sentencia; otro de la talla de Barrabás para la Hermandad de la Salud de Almoradí (Alicante), perteneciente al misterio de la Presentación al Pueblo, cuyo rostro, tomado del natural, es del cantaor Rafael de Utrera; un sayón flagelante; un pequeño arcángel; y una talla de Moisés.






Seguimos con la talla de un soldado romano en madera de cedro policromada al óleo, que pertenece a la Asociación de la Humildad del barrio de Barbadillo de Jerez de la Frontera. En la mano derecha lleva una lanza, mientras que en la izquierda tiene la soga con la que tiene en el paso sujeto a Barrabás. La orfebrería que lleva es de Orovio de la Torre y las piezas de cuero son de Meryan Cofrade.





También forma parte de la muestra el boceto en terracota policromada del Santísimo Cristo del Perdón, de la Hermandad de los Panaderos, imagen que recibe culto en la Capilla de San Andrés y que preside el vía crucis de la hermandad el sábado anterior al Domingo de Pasión.


Seguimos con otra imagen de Virgen dolorosa.



Y junto a ella, un boceto en terracota policromada de una imagen del Ecce Homo.


Otro soldado romano, éste de Morón de la Frontera, es la siguiente obra que vemos en la muestra, tallada en madera de cedro real y policromada al óleo. La orfebrería es de Juan Borrero e hijo, y las piezas de cuero de nuevo son de Meryan Cofrade.





Seguimos con un boceto de otro Cristo llamado del Perdón, una pequeña talla de San Marcos, un boceto de un Cristo Resucitado y otra dolorosa.






Vemos ahora tres bocetos más de terracota, uno de ellos de un sanedrita.




A continuación, vemos una imagen de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, de madera de cedro real con policromía al óleo.





Seguimos con los bocetos del Cristo del Perdón, San Pedro, José de Arimatea y Nuestro Padre Jesús de la Salud y el Perdón, separados por una talla del Niño Jesús.




A su lado, vemos el boceto de Nuestro Padre Jesús de la Caridad, de la localidad zaragozana de Calatayud, que fue presentado en la Basílica del Gran Poder hace ahora dos años (ver).


Vemos también la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Negación de San Pedro, una talla que tendrá como destino una nueva agrupación de Alicante. Es una obra de madera de cedro con policromía al óleo.






Junto a él, se muestra el boceto en terracota de la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Salud, de la Hermandad de la Flagelación de Alicante.


La muestra concluye con una cabeza de caballo tallada en poliéster patinado junto a una pequeña escultura de varias figuras humanas abrazándose.


"Peregrino" es una exposición patrocinada por el Ayuntamiento de Morón de la Frontera y por la Diputación de Sevilla que supone todo un escaparate para Manuel Martín Nieto, un imaginero muy a tener en cuenta que, poco a poco y sin ningún antecedente artístico en su familia, va consiguiendo hacerse un hueco en el difícil panorama de la imaginería.