sábado, 1 de julio de 2017

PEDRO MORALES

Foto: Momentos Cofrades (Producciones RVG)

Si solamente hubiera compuesto el trío final de "Esperanza Macarena", únicamente con eso, Pedro Morales Muñoz ya sería considerado un importante creador de música procesional. Pero es que no se quedó en esa marcha, cuya inspiración le llegó en plena Plaza de la Campana la primera vez que fue dirigiendo a la Banda de Música de la División Mecanizada Guzmán el Bueno tras el palio de la Esperanza, sino que Pedro Morales sería el compositor de muchas otras marchas procesionales, como "Virgen de la Paz", "Virgen de los Negritos", "Al cielo con Ella", "Virgen de Montserrat" "Hiniesta de San Julián" o "Señorita de Triana", entre muchas otras que son hoy parte del mejor repertorio que puede sonar tras un paso por las calles.
El genial músico jiennense, de la localidad de Lopera, falleció ayer a los 94 años de edad después de toda una vida dedicada a una pasión que le marcó desde su misma infancia, cuando en su pueblo natal seguía a la banda municipal en cada actuación. Tal era su afición que ya siendo niño dijo que de mayor quería ser músico o militar. Curiosamente, con el tiempo acabaría desempeñando ambas profesiones, siendo en Madrid donde se formaría en el Real Conservatorio de Música y consiguiendo después una plaza como director frente a otros trece compañeros que se quedaron fuera.
A Sevilla llegó como segundo director de la Banda de la División junto a Pedro Braña y, como queda dicho, su estreno no pudo ser mejor que creando una gran marcha entre la bulla y los empujones de la Campana en plena Madrugá de mediados de los años 60. A la Hermandad de la Macarena le gustó tanto que accedió a titularla "Esperanza Macarena", nombre que tenían reservado para una marcha capaz de conmover y de reproducir lo que supone la salida de la Esperanza a las calles de Sevilla.
Para conseguir eso había que tener una especial sensibilidad, pero también un buena formación, que es lo que decía que le falta a muchos músicos actuales en el reportaje que le dedicó RVG en su colección "Palios bajo el cielo de Sevilla". Por contra, añadía que el nivel de las bandas de música hoy en día es muy superior al que existía en sus inicios.
Y aunque su nombre vaya a estar permanentemente ligado a la música procesional, no sólo como compositor, sino incluso como creador de una costumbre hoy muy extendida, como es la interpretación de una marcha en el mismo momento en que un paso se levanta sin el redoble previo del tambor, Pedro Morales tiene en su haber unos 120 pasodobles, habiendo sido además un compositor muy relacionado con la música de la conocida cantante Perlita de Huelva.
Pedro Morales tiene desde hace años una calle dedicada en Sevilla, la ciudad en la que creció como músico y a la que acostumbró a sus conciertos semanales, desaparecidos después de su jubilación, en la sede de Capitanía en la Plaza de España. Esa calle está en el Parque Alcosa, muy lejos del corazón de una ciudad cuyas hermandades le deben mucho a quien desde ayer es ya leyenda en el universo cofradiero.
¿Quién sabe si a esta hora estará junto a la Madre de Dios, susurrándole al oído la nana, como él mismo la definía, que es la parte final de "Virgen de la Paz"?

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